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Blanquear dientes con métodos caseros

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Para conseguir tener unos dientes completamente blancos primero de todo se deben evitar alimentos y bebidas que puedan causar manchas como bien podría ser el vino tinto, arándanos, café o el regaliz. Ser fumador también conlleva a mostrar unos dientes poco cuidados ya que ayuda a que estos se pongan amarillentos.

Para mejorar el aspecto de nuestros dientes, unos dentistas en Bilbao nos comentan que hay algunos tratamientos naturales para blanquearlos sin necesidad de acudir a la consulta del dentista pero nos advierten que no tendrán efectos positivos en coronas dentales, carillas y dientes manchados debido al tabaco.

Entre los diferentes tratamientos, encontramos el bicarbonato de Sodio, el cual dispone de un sabor desagradable. El proceso es el siguiente: se deberá colocar una cuchara de bicarbonato de sodio y mezclarlo con agua o si lo prefiere con jugo de limón hasta llegar a conseguir formar una pasta para que posteriormente se pueda aplicar con un cepillo de dientes. El cepillado deberá durar como mínimo dos minutos y al finalizar se deberá enjuagar la boca con abundante agua.

Otro de los métodos es la utilización de naranja o cáscara de plátano. Si se decide utilizar la naranja, deberá frotar solamente el lado blanco de la parte interna de la cascara y si es con el plátano deberá hacerlo con la parte interna con una duración de dos minutos para después realizar un cepillado normal. Se recomienda realizar este procedimiento durante dos semanas para ver los resultados.

Masticar manzanas es otro tratamiento para llegar a tener unos dientes blancos ya que contienen ácido málico. Este sencillo tratamiento se basa en ingerir la fruta ya que permite que el ácido málico “cepillar” de forma natural los dientes. Después de comerla, cepíllese los dientes para eliminar el azúcar de la fruta, la cual podría causar caries si se deja que se acumule.

Por último, otro método muy efectivo es utilizar aceite de coco, el cual se basará en tomar una cucharada y realizar buches durante veinte minutos durante dos veces por semana. Este tratamiento no solo es eficaz para el blanqueamiento dental sino que a su vez saca las toxinas depositadas en la lengua.